domingo, 25 de enero de 2009

“Me atreveré a todo lo que pueda hacer un hombre. Quien se atreva a más es insensato.” - William Shakespeare.

La culpa me atosiga con cada pensamiento. Cobarde, eso es todo lo que fui. Quedé callada, en silencio, no admití que el mundo giró distinto a causa de mi suerte. ¡Maldita la suerte!, y yo que no hice caso al destino. Mordí con fuerza mis dientes, todo el cuerpo transpiró y creí temblar levemente, como a escondidas. No pasó. Ahora siento mil dedos, como puñales señalándome. Si me quedo, si me voy. Venganza de haber creído que al curso de las cosas podía ponerles sello y admirar otro horizonte, cruel jugada me pasó la noche. Olvidé que todo estaba escrito, merezco la tortura de una conciencia inútil… tan inútil como esta electricidad hasta en las extremidades de mis huesos, esta sangre helada que no deja de correr y esta mano fuerte que rodea mi cuello apretándolo amenazante, triunfante de mis desdichas. Ya nada puedo, otra vez no hay Dios en la tribuna de mis sueños.




1 comentario:

tossan dijo...

http://klictossan.blogspot.com
Su narrativa una forma poética estoy sumamente complacido.
En la traducción se pierde un poco de poesía,
pero espero que comprenda. Abrazos

Maduro

Acalento tu ser.
El fruto maduro
árbol despenhar del amor,
el colapso-me la palabra contigo.
Rolamos y acariciamos
nuestras vidas,
en la parte superior del mundo!
by tossan